Versión previa de un artículo cuya versión final será publicada en Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies. Agradezco a sus editores el permiso para colgar el artículo en Academia. Para los interesados, se abre un debate en este vínculo.
Proyecto de I+D FFI2014-53792-R (2015-2017) Entre 2010 y 2015, blog "Sociología de la filosofía", proyecto de I+D FFI2010-15196
Vistas de página en total
miércoles, 8 de febrero de 2017
Sorteo y populismo: la experiencia de Podemos
Versión previa de un artículo cuya versión final será publicada en Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies. Agradezco a sus editores el permiso para colgar el artículo en Academia. Para los interesados, se abre un debate en este vínculo.
Etiquetas:
debates,
José Luis Moreno Pestaña,
Sorteo
domingo, 8 de enero de 2017
Democracia presente basada en la democracia antigua: Editorial Doble J publica una guía sobre el sorteo en política
El viernes 13 de enero a las 21 horas, en Librería La Fuga de Sevilla (Calle Conde de Torrejón 4), se presenta la obra de Oliver Dowlen y Jorge Costa El sorteo en política. Cómo pensarlo y cómo ponerlo en práctica. Intervendrán Juan José Gómez, Jorge Costa y José Luis Moreno Pestaña
El sorteo en política. Cómo pensarlo y
cómo ponerlo en práctica es una
publicación del Colectivo
Efialtes, junto con el Proyecto
de I+D La Recepción de la Filosofía Grecorromana en la Filosofía y las
Ciencias Humanas en Francia y España desde 1980 a la Actualidad,
desarrollado en la Universidad de Cádiz.
El sorteo
fue la práctica común de elección de responsabilidades políticas en la Atenas
democrática (s. V-IV a.c). Con la constitución de Clístenes (508 a.c.), se
designaban de este modo la mayoría de los arcontes (magistrados) de entre los
miembros de la asamblea de ciudadanos o Ekklesía, el máximo órgano
político y judicial, que también se dotaba de una institución estable, la Boulé,
compuesta igualmente de miembros sorteados. El sistema partía de la asunción de
que todo ciudadano está capacitado para la política. Además pretendía atajar
los excesos demagógicos de la democracia convencional y la consolidación de
grupos de poder en torno a poderosos que monopolizaban los cargos electos.Así, el sorteo se concibió en Atenas como un mecanismo
para promover la participación pública, impedir la transformación de la
democracia en aristocracia y garantizar la legitimidad de las instituciones,
cuestiones que aún hoy conservan toda su relevancia. Su uso no pereció con la
democracia ateniense: pervivió con distintos significados a lo largo de la
historia hasta hoy, donde se emplea en jurados populares y múltiples
experiencias de participación ciudadana. En un momento como el actual, de
crisis y radical replanteamiento del significado de la democracia, el Colectivo
Efialtes, junto con el Proyecto “La Recepción de la
Filosofía Grecorromana” buscan revivir el debate sobre el uso político del
sorteo conciliando dos inquietudes: comprender cómo la filosofía política
clásica modifica las formas de discusión en nuestro presente y proponer
una herramienta práctica derivada del mundo antiguo.
El sorteo en política. Cómo pensarlo y cómo ponerlo en
práctica agrupa dos documentos. El primero, que proporciona
una historia y legitimación políticas del sorteo, se debe a Oliver Dowlen,
autor del importante libro The Political Potential of Sortition. A Study of the Random
Selection of Citizens for Public Office (2008). El segundo,
a cargo del investigador Jorge Costa, recoge las conclusiones de
un intento prolongado de introducir el sorteo en política, ahora, en
España. Ambos aportan herramientas preciosas para quienes deseen promover
el sorteo como método democrático, pensar sus potencialidades y prevenir sus
límites. Más que presentar un trabajo concluido, Dowlen y Costa pretenden
estimular el debate y la acción, confiando en que, a través del sorteo, los
lectores descubran cómo el pasado puede saltar muchos siglos para
introducir vigor democrático en nuestro presente.
Oliver Dowlen es miembro del Instituto de Estudios Políticos
de París (Sciences Po).
Jorge Costa Delgado es investigador del Proyecto de I+D La
Recepción de la Filosofía Grecorromana en la Filosofía y las Ciencias Humanas
en Francia y en España.
Etiquetas:
Jorge Costa Delgado,
José Luis Moreno Pestaña,
Juan José Gómez,
Oliver Dowlen,
Sorteo,
transferencia científica
jueves, 1 de diciembre de 2016
Un debate sobre el sorteo en el curso "No nos representan"
Más allá de los procesos electorales, las instituciones de los gobiernos democráticos siempre han generado diversas vías para movilizar la participación de la gente. La historia de las democracias está llena de ejemplos. Dependiendo de los métodos implementados, cuya selección implica siempre una decisión política clave, las instituciones delegan parte del poder en las personas que se involucran en los procesos de participación, construyendo así un entorno cooperativo. Al menos formalmente: según el grado de delegación y el diseño de las estrategias participativas, el poder de la ciudadanía en dichas dinámicas puede variar mucho. Algo que, en algunos casos, puede llegar a convertirse en una mera performance con vistas a generar un “efecto democracia”, pero cuyo impacto real es más bien tibio, nulo o sospechoso de esconder una agenda oculta. Existen diferentes repertorios y procedimientos para vehicular las decisiones de la ciudadanía en un marco democrático. Los más básicos serían la deliberación, la consulta, el voto y el sorteo. Si el voto implica la toma de decisiones más simple, la deliberación refleja una densidad democrática mucho más compleja: son la praxis de la discusión y el debate colectivos quienes marcan —mediante acuerdos o votaciones— una resolución. La consulta —vinculante o no— puede permitir movilizar la opinión de la sociedad, incluyéndola en debates colectivos o haciéndola partícipe de decisiones políticas que requieren un amplio consenso social. De entre todos estos procedimientos, que pueden combinarse de muchos modos entre sí —ya sea en formato analógico u on line—, el menos conocido es el sorteo. Sin embargo, probablemente sea éste uno de los recursos más interesantes para pensar hoy la participación, la redistribución del capital político y la democracia. A lo largo de la sesión, y de la mano de los conceptos apuntados, recorreremos la historia del sorteo analizando su uso político en diferentes contextos: desde las primeras democracias griegas hasta la Florencia de Maquiavelo, para después analizar su abandono en el marco de la Revolución Francesa (1789). ¿Por qué se abandonó el sorteo? Finalmente abordaremos el resurgimiento actual del sorteo y las razones del mismo. ¿En qué sentido el sorteo sería capaz de impulsar hoy una mayor democratización de las instituciones? ¿Cómo puede mejorar los procesos de participación? ¿Qué virtudes tiene el azar a la hora de movilizar a la ciudadanía complementando las dinámicas deliberativas? ¿Cuáles son sus virtualidades a la hora de socializar el capital político en sociedades como las nuestras? José Luis Moreno Pestaña, profesor de filosofía de la Universidad de Cádiz e investigador en los ámbitos del sorteo y la democracia, nos introducirá en todas estas cuestiones
Etiquetas:
José Luis Moreno Pestaña,
Sorteo,
transferencia científica
sábado, 5 de noviembre de 2016
José Luis Moreno Pestaña, sobre sorteo y democracia, en el curso "Nociones comunes"
José Luis Moreno Pestaña intervendrá sobre sorteo y democracia -con referencias a la elección- dentro del curso "Nociones comunes". Será el día 23 de noviembre, a las 19:30 horas, en la librería Traficantes de Sueños sita en la calle Duque de Alba nº 13 de Madrid.
Etiquetas:
José Luis Moreno Pestaña,
transferencia científica
lunes, 31 de octubre de 2016
"Democracia y sorteo: la experiencia ateniense"
El número 20 de la revista La Maleta de Portbou incluye el artículo de José Luis Moreno Pestaña, "Democracia y sorteo. La experiencia ateniense"(páginas 27-33). El artículo propone un intento de delimitar qué dinámicas introducidas por el sorteo entonces pueden tener utilizaciones análogas. Y hoy, en nuestras democracias. Puede accederse a una versión del artículo pinchando aquí.
Etiquetas:
José Luis Moreno Pestaña,
Publicaciones,
Sorteo
sábado, 22 de octubre de 2016
Comentario al uso del sorteo en la propuesta “Andalucía, como la que más” para la Asamblea Andaluza de Podemos 2016
En el diagnóstico que precede a la
propuesta, los autores hacen un análisis general de los efectos del modelo
organizativo de Podemos aprobado por amplia mayoría en octubre de 2014.
Destacan tres: la autonomía de los representantes, la centralización del poder
y una competencia exacerbada -a veces también deshonesta- entre distintas
familias políticas. A estas tres manifestaciones de la deriva oligárquica
dentro del partido, añaden una cuestión adicional: el predominio de una
estrategia política basada en el discurso y el marketing, que no se debe
propiamente al modelo organizativo, pero que sin duda se ha visto favorecido
por la concentración de poder y por el hecho de que los medios de comunicación
hayan jugado un importantísimo papel en la vida política de Podemos.
A nosotros nos gustaría subrayar que esas
cuatro características no son exclusivas de Podemos, sino que se manifiestan en
la mayoría de partidos políticos actuales de manera muy similar. El modelo
organizativo de Podemos, pese a las diferencias respecto a los principales
partidos, ha demostrado ser poco resistente a las dinámicas de lo que Bernard
Manin denominó “democracias de audiencia” y a la “ley de hierro de las oligarquías”
de Robert Michels. En otras palabras: a la lógica y los ritmos mediáticos, a la
dependencia de los liderazgos carismáticos, a la influencia de encuestas y
sondeos, y a la concentración de poder interna.
Juan Moreno Yagüe y Francisco
Jurado advierten justamente que para hablar de un cambio de rumbo sustancial en
el partido, es necesario transformar “las estructuras, los órganos y las
relaciones en Podemos Andalucía”. De lo contrario, cualquier iniciativa se
condenará a producir los mismos efectos que hasta ahora. En nuestro proyecto
I+D nos interesa estudiar los efectos del sorteo en la política actual y dado
que los autores lo incluyen en su propuesta, queremos examinar de qué manera
puede contribuir el uso del este mecanismo al propósito declarado de la misma.
Una primera cuestión fundamental
que va a determinar el uso del sorteo en esta propuesta organizativa es la del
censo: ¿quién puede participar en el sorteo? Según comprobamos, solo aquellas
personas que se presenten voluntarias y logren el aval de un 10% de los
inscritos o de tres círculos del ámbito territorial en el que concurran. En la
práctica, salvo los puestos de “asistente” en los círculos territoriales, todos
los cargos sorteados son a nivel provincial o andaluz. Ante estas
restricciones, cuyo motivo no se explica, se impone una pregunta: ¿a qué perfil
de militante favorecen los avales requeridos? Partimos de la base de que los círculos
asumirían la función prevista de control mediante el aval, y que no habría círculos
que se organizaran -en una apuesta por ampliar el uso del sorteo- para avalar a
cualquier persona que se lo solicite al margen de su procedencia. Dicho esto,
quedarían previsiblemente descartados todos los inscritos en el censo de
Podemos que no participan frecuentemente en su círculo y, por tanto, carecen de
la confianza necesaria para lograr el aval. También tendrían muchas
dificultades aquellos militantes muy activos en un círculo en concreto, pero
que no han accedido a actividades o cargos de responsabilidad que les hayan
puesto en contacto de manera estable e individualizada con otros círculos que
pudieran avalarlos y carecen de redes organizadas que los promocionen en otros
lugares. En consecuencia, el tipo de militante que estaría en mejores
condiciones para lograr los avales -y por tanto, resultaría estadísticamente más
frecuente en los sorteos- sería precisamente el que ya ha ocupado cargos de
responsabilidad y/o forma parte de corrientes organizadas dentro de Podemos.
Por otra parte, se establece la
voluntariedad como requisito previo a la constitución del censo de sorteables.
Otras alternativas hubieran sido la voluntariedad a posteriori -es decir, la
posibilidad de aceptar o declinar una vez la persona ya ha sido seleccionada
por sorteo- o la obligatoriedad entre los inscritos; aunque en ambos casos,
habría que adaptar el funcionamiento del sistema de avales en consecuencia. La
opción escogida tiende a reducir el censo, ya que es un hecho constatado por la
sociología política que personas con determinados perfiles sociales y políticos
tienden a auto-excluirse de la participación activa y, especialmente, de los
puestos de responsabilidad. Sería el caso, por ejemplo, de personas con menos
recursos culturales legítimos y con escasa experiencia política previa. También
de las mujeres, que tienden a participar menos que los hombres; aunque la
paridad exigida en todos los órganos aseguraría su presencia al final del
proceso. Desde un punto de vista democrático hubiera sido interesante
considerar la tendencia a la marginación estructural de estos perfiles para
tratar de combatirla e incentivar su participación política. A modo de reflexión
más general, nuestra posición acerca de los censos sobre los que deben
asegurarse los mecanismos de participación, es que deben ser lo menos
restrictivos que sea posible. Más allá de las cuestiones formales, se ha
demostrado que los censos establecen censuras muy severas para quienes están
menos dotados de los recursos que más se valoran en las organizaciones políticas.
Lo que, por el contrario, no está demostrado es que dichos recursos sean los únicos
ni los mejores para tomar las decisiones políticas más adecuadas en cada
momento. Para ello sería necesario establecer dispositivos de evaluación, de
rendición de cuentas de las decisiones políticas. Un proceso de rendición de
cuentas del trabajo realizado en cada uno de los cargos -sorteados o no- nos
parece útil para llevar a cabo una reflexión colectiva del trabajo político,
que al mismo tiempo funcionaría como dispositivo de formación del que se
beneficiarían tanto los militantes como la organización misma.
En conclusión, el sistema elegido para
controlar el censo para el sorteo puede reforzar la tendencia oligárquica ya
instalada en Podemos. Consideramos que los requisitos son excesivos si el
objetivo es ampliar la capacidad del mayor número posible de personas para
participar en los órganos de toma de decisiones. Como alternativa, si lo que se
pretende es establecer un filtro previo que garantice mínimamente el compromiso
de quienes se presenten voluntarios, podría extenderse el mismo sistema de aval
local a los sorteos provinciales y andaluces: un 10% de apoyos del círculo en
el que se participe habitualmente, junto con el requisito de un tiempo de militancia
razonable, pongamos seis meses. De esta manera, el sorteo podría estar al
alcance de cualquiera que participe con asiduidad y merezca la confianza y el
reconocimiento de sus compañeros y compañeras. Podemos afirmar, en todo caso,
que el sorteo, tal y como aparece en la propuesta, no serviría para promocionar
perfiles sociales y políticos poco frecuentes hasta el momento en la dirección
del partido. En cambio sí modificaría parcialmente sistema de selección de las élites
del mismo; pero ¿en qué sentido?
Sortear una parte de los puestos de
los equipos autonómicos entre cuadros que pertenecerían, en su mayoría, a las
distintas corrientes del partido, produciría dos resultados. Primero,
garantizaría la pluralidad de voces en los órganos dirigentes, haciendo menos
rentables las maniobras dirigidas a tratar de controlar los procesos de selección,
con el enorme perjuicio que ello tiene para la convivencia dentro del partido y
para su imagen externa, ya que buena parte de las disputas se publicitan en los
medios de comunicación. Este efecto sería limitado, pese a todo, ya que el
sorteo solo garantiza 8 de 20 puestos, que tenderían a repartirse entre las
distintas corrientes de manera proporcional al volumen de su militancia. Otros
8 puestos se elegirían con un sistema mayoritario uninominal (como en el Reino
Unido), incrementando las tensiones ya existentes, ya que sería una elección a
todo o nada en cada provincia. Los cuatro puestos restantes dependerían del
responsable de cada equipo, elegido a nivel andaluz, que contaría con una prima
de 3 puestos adicionales designados por él mismo, lo que aseguraría las
posibilidades de la corriente hegemónica en la región. Así, el sorteo, paradójicamente,
suavizaría las tensiones entre corrientes en un sistema cuyo diseño global
tiende a incrementarlas, a cambio de intentar acercar a los representantes a su
base territorial. Solo en casos excepcionales, el sorteo podría cumplir una
función más amplia de regulación de la competencia entre élites, al desempatar
elecciones muy igualadas -por ejemplo, elecciones en las que dos corrientes con
un peso similar empaten a representantes-.
El segundo resultado, quizás con mayor
potencial político, es que el sorteo dificultaría parcialmente el control que
ejercen los dirigentes de las distintas corrientes sobre la designación de
puestos entre sus seguidores. El sorteo permitiría el acceso directo a
instancias de representación -los equipos-, saltando el orden asignado en una
lista o la designación personal de quienes ocupan puestos de responsabilidad.
Esto permitiría a los militantes elegidos por sorteo la posibilidad de ejercer
responsabilidades sin necesidad de un vínculo personal asociado a cada función
específica: es decir, sin que ningún dirigente lo haya promocionado para ese
puesto en particular. Es cierto que una corriente o familia le habría permitido
la entrada en el sorteo, pero también lo es que a dicha corriente le interesará
no restringir demasiado el número de seguidores que participan en el mismo para
poder competir con sus rivales, por lo que el vínculo tenderá a ser más difuso.
En este sentido, el sorteo podría favorecer una socialización del poder en el
seno de cada corriente o familia, estimulando los intercambios, ampliando las
redes sociales de los sujetos y la posibilidad de salir de un marco único de
referencia. Como demuestra constantemente la realidad política, las corrientes,
aunque actúen colectivamente como tales, distan mucho de ser homogéneas y
estables: el sorteo aquí abriría un pequeño espacio para que la expresión de la
diversidad interna de cada corriente no se organice jerárquicamente. Dicho más
crudamente: el ascenso y permanencia en la estructura de la organización no
estaría tan supeditado a la lealtad a los dirigentes que posibilitan la promoción.
Esto podría mejorar el tipo de sujeto político que produce el partido, así como
el tono y el contenido de los debates.
En resumen, a nivel andaluz y
provincial, podemos decir que el uso del sorteo serviría parcialmente para
civilizar el comportamiento de las élites a nivel individual (los sujetos que
las componen) y colectivo (las relaciones entre las distintas corrientes y
familias), en el contexto de un modelo continuista con el control oligárquico
de la organización, ya que incluso en el caso de que se ampliara el censo de
sorteados, su limitación a 8 de los 20 puestos garantiza el control por parte
de las élites a través de las elecciones uninominales a nivel provincial.
A nivel local, el sorteo ocuparía un
lugar más importante: serviría para seleccionar a los “Asistentes”, que junto a
la figura del “Responsable” -electo-, sustituirían a los actuales Consejos
Ciudadanos Municipales. Al margen del cambio de denominación, no queda clara la
diferencia entre las nuevas figuras propuestas y los órganos actuales. Es de
suponer que, a falta de una normativa específica, las nuevas figuras acabarían
cumpliendo funciones similares, lo que supondría la entrada de personas
sorteadas en los órganos de representación de Podemos a nivel local. Con la
ventaja democrática añadida de que sería el propio círculo, en un ámbito
accesible a cualquier persona inscrita, el que definiría el censo para el
sorteo. Las personas sorteadas rotarían cada dos años y podrían ser revocadas a
los 6 meses, posibilitando un proceso de rendición de cuentas. Todo ello,
sumado a la rotación anual obligatoria de los portavoces ofrecería un panorama
municipal muy diferente al actual, a la espera de una definición más precisa de
la tarea de “responsables” y “asistentes”. En este caso, consideramos que el
sorteo sí podría tener un importante potencial democrático, aunque se limitara
a una figura de segundo orden -los “Asistentes”-. Su convivencia con los órganos
electos -“Responsables”, los equipos de comunicación y tecnológico y portavoces
con una elevada rotación- podría ser una experiencia política muy interesante.
sábado, 8 de octubre de 2016
Seminario internacional "Democracia, sorteo, representación. Actualidad de un debate de 2.500 años"
PRESENTACIÓN
La
democracia ateniense se encuentra unida a nuestra democracia actual,
como un referente clásico aunque difícil de actualizar. Así, se
dice que los métodos de las antiguas ciudades democráticas (sorteo,
rotación de cargos, desprofesionalización de la política) resultan
imposibles de aplicarse entre nosotros. No obstante, no parece que
sea fácil arrumbar la democracia de las polis antiguas en un
anticuario. En primer lugar, porque algunos de sus procedimientos de
distribución de cargos (señaladamente, el sorteo y la rotación
rápida) sobrevivieron en las ciudades del Renacimiento (las
italianas pero también las españolas) y motivaron reflexiones en
clásicos de las Humanidades (Guicciardini, Rousseau o Montesquieu).
En el presente, una nueva mirada, tanto en la filosofía como en la
ciencia política (Bernard Manin, John Burnheim, Robert A. Dahl,
Barbara Goodwin) capta de otro modo aquel ejemplo y propone formas
más o menos intensas de actualización.
El seminario reunirá
a veinte investigadores que trabajan, desde perspectivas y
disciplinas dispares pero afines, sobre todo ello. Las ciencias
sociales y las humanidades han sido y siguen siendo centrales para la
comprensión de las fuentes y el desarrollo de los sistemas de
gobierno democráticos. Desde la filosofía, la historia, la
arqueología, la sociología, la ciencia política, la filología
clásica o la comunicación, trataremos de ofrecer un panorama lo más
amplio posible de la actualidad de los debates vigentes sobre el
sorteo y la democracia.
Además de un
carácter interdisciplinar, en nuestro grupo de investigación
tenemos la vocación de ampliar las redes de discusión y de
colaboración científica con otros países. En esta ocasión,
recibimos a investigadores llegados desde Francia, la República
Checa y Ecuador. También desde diferentes lugares de la geografía
española: Cádiz, Córdoba, Jaén, Madrid, Sevilla y Zaragoza.
PROGRAMA DE
SESIONES
Miércoles 14 de
diciembre
- 16:30-18:00h: Presentación del seminario y conferencia inicial
Philippe
Urfalino (CESPRA-EHESS
/ CNRS)
Presentación
y apertura del seminario a cargo del investigador principal del
proyecto,
José Luis Moreno Pestaña (Universidad de Cádiz)
José Luis Moreno Pestaña (Universidad de Cádiz)
- 18:30-20h: Sesión sobre Los principios del gobierno representativo y actualidad de laobra de Bernard Manin
Samuel
Hayat
(CERAPS / CNRS)
Francisco
Manuel Carballo Rodríguez
(Universidad de Cádiz)
Jueves 15 de diciembre
- 9:30-11h: Sesión sobre la actualidad de la democracia antigua
Laura
Sancho Rocher (Universidad
de Zaragoza)
Nuria
Sánchez Madrid (Universidad
Complutense de Madrid)
- 11:30-13h: Sesión sobre democracia ateniense y tradiciones intelectuales
José
Luis Moreno Pestaña
(Universidad de Cádiz)
Arnault
Skornicki (Paris
Ouest Nanterre / ISP)
- 16-17:30h: Sesión sobre la recuperación del sorteo en las Humanidades: desde laArqueología y la Filología
Liliane
López-Rabatel
(Université
Lumière Lyon 2 / CNRS)
José
Luis Bellón Aguilera
(Universidad Masaryk, Brno)
- 18-20h: Sesión sobre participación y política
Ernesto
Ganuza Fernández
(IESA-CSIC)
Adriana
Razquin Mangado
(Universidad de Jaén)
Javier Moreno Gálvez (CIESPAL, Ecuador)
Mario
Espinoza Pino
(Instituto para la Democracia y el Municipalismo / UCM)
Viernes 16 de
diciembre
- 9:30-11h: Sesión sobre el sorteo y sus resistencias
Gérard
Mauger
( CESSP-EHESS / CNRS)
Jorge
Costa Delgado
(Universidad de Cádiz)
- 11:30-13h: Sesión sobre Filosofía y sorteo
Francisco
Vázquez García
(Universidad de Cádiz)
Fernando
Aguiar González
(IESA-CSIC)
- 16-18h: Sesión sobre democracia
Juan
Martin Sánchez
(Universidad de Sevilla)
Stanislas
Morel
(Université de Saint-Étienne / CESSP-CNRS)
Juan
José Gómez Gutiérrez
(investigador y editor de la colección Efialtes, Ed. Doble J)
- 18:30-20h: Conferencia de cierre y conclusiones del seminario
Yves
Sintomer
(CRESPPA-CSU,
CNRS / Université de Paris 8)
José
Luis Moreno Pestaña
(Universidad de Cádiz)
Información
práctica
- La asistencia a las sesiones será libre. No obstante, puesto que la capacidad de las salas es limitada, se ruega confirmación anticipada al correo: franciscomanuel.carballo@uca.es
- Las intervenciones serán en español y en francés.
- Ubicación de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos (EEHA-CSIC) en Sevilla: http://www.eeha.csic.es/ubicacion.php
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





