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martes, 7 de noviembre de 2017

Sorteo y democracia en Daimon, nº 72

Tabla de contenidos (acceso número completo)

Jorge Costa Delgado
5-6
José Luis Moreno Pestaña
7-21

Sorteo y democracia

Yves Sintomer
25-43
Sebastián Linares
45-58
Dimitri Courant
59-79
Liliane López-Rabatel
81-102
Virginie Hollard
103-116
Gérard Mauger
117-124
José Luis Bellón Aguilera
125-140
Francisco Vázquez García
141-156
Francisco Manuel Carballo Rodríguez
157-171
Samuel Hayat
173-185
Julien Talpin
187-203
Ramón A. Feenstra
205-219
Jorge Costa Delgado
221-237

martes, 20 de junio de 2017

Defensa de Tesis Doctoral: La Generación del 14 y la génesis de la teoría generacional en Ortega y Gasset: un estudio de sociología del conocimiento



A través del enlace que se encuentra al final de este texto se puede acceder a la defensa de la tesis doctoral de Jorge Costa Delgado, leída el pasado viernes 16 de junio en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz.

La tesis, titulada "La Generación del 14 y la génesis de la teoría generacional: un estudio de sociología del conocimiento", se inició con una beca asociada al anterior proyecto I+D de este grupo: “Vigilancia de fronteras, colaboración crítica y reconversión: un estudio comparado de la relación de la filosofía con las ciencias sociales en España y Francia (1940-1990)”.


domingo, 8 de enero de 2017

Democracia presente basada en la democracia antigua: Editorial Doble J publica una guía sobre el sorteo en política


El viernes 13 de enero a las 21 horas, en Librería La Fuga de Sevilla (Calle Conde de Torrejón 4), se presenta la obra de Oliver Dowlen y Jorge Costa El sorteo en política. Cómo pensarlo y cómo ponerlo en práctica. Intervendrán Juan José Gómez, Jorge Costa y José Luis Moreno Pestaña

El sorteo en política. Cómo pensarlo y cómo ponerlo en práctica es una publicación del Colectivo Efialtes, junto con el Proyecto de I+D La Recepción de la Filosofía Grecorromana en la Filosofía y las Ciencias Humanas en Francia y España desde 1980 a la Actualidad, desarrollado en la Universidad de Cádiz.
El sorteo fue la práctica común de elección de responsabilidades políticas en la Atenas democrática (s. V-IV a.c). Con la constitución de Clístenes (508 a.c.), se designaban de este modo la mayoría de los arcontes (magistrados) de entre los miembros de la asamblea de ciudadanos o Ekklesía, el máximo órgano político y judicial, que también se dotaba de una institución estable, la Boulé, compuesta igualmente de miembros sorteados. El sistema partía de la asunción de que todo ciudadano está capacitado para la política. Además pretendía atajar los excesos demagógicos de la democracia convencional y la consolidación de grupos de poder en torno a poderosos que monopolizaban los cargos electos.Así, el sorteo se concibió en Atenas como un mecanismo para promover la participación pública, impedir la transformación de la democracia en aristocracia y garantizar la legitimidad de las instituciones, cuestiones que aún hoy conservan toda su relevancia. Su uso no pereció con la democracia ateniense: pervivió con distintos significados a lo largo de la historia hasta hoy, donde se emplea en jurados populares y múltiples experiencias de participación ciudadana. En un momento como el actual, de crisis y radical replanteamiento del significado de la democracia, el Colectivo Efialtes, junto con el Proyecto “La Recepción de la Filosofía Grecorromana” buscan revivir el debate sobre el uso político del sorteo conciliando dos inquietudes: comprender cómo la filosofía política clásica modifica las formas de discusión en nuestro presente y proponer una herramienta práctica derivada del mundo antiguo.
El sorteo en política. Cómo pensarlo y cómo ponerlo en práctica agrupa dos documentos. El primero, que proporciona una historia y legitimación políticas del sorteo, se debe a Oliver Dowlen, autor del importante libro The Political Potential of Sortition. A Study of the Random Selection of Citizens for Public Office (2008). El segundo, a cargo del investigador Jorge Costa, recoge las conclusiones de un intento prolongado de introducir el sorteo en política, ahora, en España. Ambos aportan herramientas preciosas para quienes deseen promover el sorteo como método democrático, pensar sus potencialidades y prevenir sus límites. Más que presentar un trabajo concluido, Dowlen y Costa pretenden estimular el debate y la acción, confiando en que, a través del sorteo, los lectores descubran cómo el pasado puede saltar muchos siglos para introducir vigor democrático en nuestro presente.

Oliver Dowlen es miembro del Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po).

Jorge Costa Delgado es investigador del Proyecto de I+D La Recepción de la Filosofía Grecorromana en la Filosofía y las Ciencias Humanas en Francia y en España.

sábado, 22 de octubre de 2016

Comentario al uso del sorteo en la propuesta “Andalucía, como la que más” para la Asamblea Andaluza de Podemos 2016







En el diagnóstico que precede a la propuesta, los autores hacen un análisis general de los efectos del modelo organizativo de Podemos aprobado por amplia mayoría en octubre de 2014. Destacan tres: la autonomía de los representantes, la centralización del poder y una competencia exacerbada -a veces también deshonesta- entre distintas familias políticas. A estas tres manifestaciones de la deriva oligárquica dentro del partido, añaden una cuestión adicional: el predominio de una estrategia política basada en el discurso y el marketing, que no se debe propiamente al modelo organizativo, pero que sin duda se ha visto favorecido por la concentración de poder y por el hecho de que los medios de comunicación hayan jugado un importantísimo papel en la vida política de Podemos.
A nosotros nos gustaría subrayar que esas cuatro características no son exclusivas de Podemos, sino que se manifiestan en la mayoría de partidos políticos actuales de manera muy similar. El modelo organizativo de Podemos, pese a las diferencias respecto a los principales partidos, ha demostrado ser poco resistente a las dinámicas de lo que Bernard Manin denominó “democracias de audiencia” y a la “ley de hierro de las oligarquías” de Robert Michels. En otras palabras: a la lógica y los ritmos mediáticos, a la dependencia de los liderazgos carismáticos, a la influencia de encuestas y sondeos, y a la concentración de poder interna.
Juan Moreno Yagüe y Francisco Jurado advierten justamente que para hablar de un cambio de rumbo sustancial en el partido, es necesario transformar “las estructuras, los órganos y las relaciones en Podemos Andalucía”. De lo contrario, cualquier iniciativa se condenará a producir los mismos efectos que hasta ahora. En nuestro proyecto I+D nos interesa estudiar los efectos del sorteo en la política actual y dado que los autores lo incluyen en su propuesta, queremos examinar de qué manera puede contribuir el uso del este mecanismo al propósito declarado de la misma.
Una primera cuestión fundamental que va a determinar el uso del sorteo en esta propuesta organizativa es la del censo: ¿quién puede participar en el sorteo? Según comprobamos, solo aquellas personas que se presenten voluntarias y logren el aval de un 10% de los inscritos o de tres círculos del ámbito territorial en el que concurran. En la práctica, salvo los puestos de “asistente” en los círculos territoriales, todos los cargos sorteados son a nivel provincial o andaluz. Ante estas restricciones, cuyo motivo no se explica, se impone una pregunta: ¿a qué perfil de militante favorecen los avales requeridos? Partimos de la base de que los círculos asumirían la función prevista de control mediante el aval, y que no habría círculos que se organizaran -en una apuesta por ampliar el uso del sorteo- para avalar a cualquier persona que se lo solicite al margen de su procedencia. Dicho esto, quedarían previsiblemente descartados todos los inscritos en el censo de Podemos que no participan frecuentemente en su círculo y, por tanto, carecen de la confianza necesaria para lograr el aval. También tendrían muchas dificultades aquellos militantes muy activos en un círculo en concreto, pero que no han accedido a actividades o cargos de responsabilidad que les hayan puesto en contacto de manera estable e individualizada con otros círculos que pudieran avalarlos y carecen de redes organizadas que los promocionen en otros lugares. En consecuencia, el tipo de militante que estaría en mejores condiciones para lograr los avales -y por tanto, resultaría estadísticamente más frecuente en los sorteos- sería precisamente el que ya ha ocupado cargos de responsabilidad y/o forma parte de corrientes organizadas dentro de Podemos.
Por otra parte, se establece la voluntariedad como requisito previo a la constitución del censo de sorteables. Otras alternativas hubieran sido la voluntariedad a posteriori -es decir, la posibilidad de aceptar o declinar una vez la persona ya ha sido seleccionada por sorteo- o la obligatoriedad entre los inscritos; aunque en ambos casos, habría que adaptar el funcionamiento del sistema de avales en consecuencia. La opción escogida tiende a reducir el censo, ya que es un hecho constatado por la sociología política que personas con determinados perfiles sociales y políticos tienden a auto-excluirse de la participación activa y, especialmente, de los puestos de responsabilidad. Sería el caso, por ejemplo, de personas con menos recursos culturales legítimos y con escasa experiencia política previa. También de las mujeres, que tienden a participar menos que los hombres; aunque la paridad exigida en todos los órganos aseguraría su presencia al final del proceso. Desde un punto de vista democrático hubiera sido interesante considerar la tendencia a la marginación estructural de estos perfiles para tratar de combatirla e incentivar su participación política. A modo de reflexión más general, nuestra posición acerca de los censos sobre los que deben asegurarse los mecanismos de participación, es que deben ser lo menos restrictivos que sea posible. Más allá de las cuestiones formales, se ha demostrado que los censos establecen censuras muy severas para quienes están menos dotados de los recursos que más se valoran en las organizaciones políticas. Lo que, por el contrario, no está demostrado es que dichos recursos sean los únicos ni los mejores para tomar las decisiones políticas más adecuadas en cada momento. Para ello sería necesario establecer dispositivos de evaluación, de rendición de cuentas de las decisiones políticas. Un proceso de rendición de cuentas del trabajo realizado en cada uno de los cargos -sorteados o no- nos parece útil para llevar a cabo una reflexión colectiva del trabajo político, que al mismo tiempo funcionaría como dispositivo de formación del que se beneficiarían tanto los militantes como la organización misma.
En conclusión, el sistema elegido para controlar el censo para el sorteo puede reforzar la tendencia oligárquica ya instalada en Podemos. Consideramos que los requisitos son excesivos si el objetivo es ampliar la capacidad del mayor número posible de personas para participar en los órganos de toma de decisiones. Como alternativa, si lo que se pretende es establecer un filtro previo que garantice mínimamente el compromiso de quienes se presenten voluntarios, podría extenderse el mismo sistema de aval local a los sorteos provinciales y andaluces: un 10% de apoyos del círculo en el que se participe habitualmente, junto con el requisito de un tiempo de militancia razonable, pongamos seis meses. De esta manera, el sorteo podría estar al alcance de cualquiera que participe con asiduidad y merezca la confianza y el reconocimiento de sus compañeros y compañeras. Podemos afirmar, en todo caso, que el sorteo, tal y como aparece en la propuesta, no serviría para promocionar perfiles sociales y políticos poco frecuentes hasta el momento en la dirección del partido. En cambio sí modificaría parcialmente sistema de selección de las élites del mismo; pero ¿en qué sentido?
Sortear una parte de los puestos de los equipos autonómicos entre cuadros que pertenecerían, en su mayoría, a las distintas corrientes del partido, produciría dos resultados. Primero, garantizaría la pluralidad de voces en los órganos dirigentes, haciendo menos rentables las maniobras dirigidas a tratar de controlar los procesos de selección, con el enorme perjuicio que ello tiene para la convivencia dentro del partido y para su imagen externa, ya que buena parte de las disputas se publicitan en los medios de comunicación. Este efecto sería limitado, pese a todo, ya que el sorteo solo garantiza 8 de 20 puestos, que tenderían a repartirse entre las distintas corrientes de manera proporcional al volumen de su militancia. Otros 8 puestos se elegirían con un sistema mayoritario uninominal (como en el Reino Unido), incrementando las tensiones ya existentes, ya que sería una elección a todo o nada en cada provincia. Los cuatro puestos restantes dependerían del responsable de cada equipo, elegido a nivel andaluz, que contaría con una prima de 3 puestos adicionales designados por él mismo, lo que aseguraría las posibilidades de la corriente hegemónica en la región. Así, el sorteo, paradójicamente, suavizaría las tensiones entre corrientes en un sistema cuyo diseño global tiende a incrementarlas, a cambio de intentar acercar a los representantes a su base territorial. Solo en casos excepcionales, el sorteo podría cumplir una función más amplia de regulación de la competencia entre élites, al desempatar elecciones muy igualadas -por ejemplo, elecciones en las que dos corrientes con un peso similar empaten a representantes-.
El segundo resultado, quizás con mayor potencial político, es que el sorteo dificultaría parcialmente el control que ejercen los dirigentes de las distintas corrientes sobre la designación de puestos entre sus seguidores. El sorteo permitiría el acceso directo a instancias de representación -los equipos-, saltando el orden asignado en una lista o la designación personal de quienes ocupan puestos de responsabilidad. Esto permitiría a los militantes elegidos por sorteo la posibilidad de ejercer responsabilidades sin necesidad de un vínculo personal asociado a cada función específica: es decir, sin que ningún dirigente lo haya promocionado para ese puesto en particular. Es cierto que una corriente o familia le habría permitido la entrada en el sorteo, pero también lo es que a dicha corriente le interesará no restringir demasiado el número de seguidores que participan en el mismo para poder competir con sus rivales, por lo que el vínculo tenderá a ser más difuso. En este sentido, el sorteo podría favorecer una socialización del poder en el seno de cada corriente o familia, estimulando los intercambios, ampliando las redes sociales de los sujetos y la posibilidad de salir de un marco único de referencia. Como demuestra constantemente la realidad política, las corrientes, aunque actúen colectivamente como tales, distan mucho de ser homogéneas y estables: el sorteo aquí abriría un pequeño espacio para que la expresión de la diversidad interna de cada corriente no se organice jerárquicamente. Dicho más crudamente: el ascenso y permanencia en la estructura de la organización no estaría tan supeditado a la lealtad a los dirigentes que posibilitan la promoción. Esto podría mejorar el tipo de sujeto político que produce el partido, así como el tono y el contenido de los debates.
En resumen, a nivel andaluz y provincial, podemos decir que el uso del sorteo serviría parcialmente para civilizar el comportamiento de las élites a nivel individual (los sujetos que las componen) y colectivo (las relaciones entre las distintas corrientes y familias), en el contexto de un modelo continuista con el control oligárquico de la organización, ya que incluso en el caso de que se ampliara el censo de sorteados, su limitación a 8 de los 20 puestos garantiza el control por parte de las élites a través de las elecciones uninominales a nivel provincial.
A nivel local, el sorteo ocuparía un lugar más importante: serviría para seleccionar a los “Asistentes”, que junto a la figura del “Responsable” -electo-, sustituirían a los actuales Consejos Ciudadanos Municipales. Al margen del cambio de denominación, no queda clara la diferencia entre las nuevas figuras propuestas y los órganos actuales. Es de suponer que, a falta de una normativa específica, las nuevas figuras acabarían cumpliendo funciones similares, lo que supondría la entrada de personas sorteadas en los órganos de representación de Podemos a nivel local. Con la ventaja democrática añadida de que sería el propio círculo, en un ámbito accesible a cualquier persona inscrita, el que definiría el censo para el sorteo. Las personas sorteadas rotarían cada dos años y podrían ser revocadas a los 6 meses, posibilitando un proceso de rendición de cuentas. Todo ello, sumado a la rotación anual obligatoria de los portavoces ofrecería un panorama municipal muy diferente al actual, a la espera de una definición más precisa de la tarea de “responsables” y “asistentes”. En este caso, consideramos que el sorteo sí podría tener un importante potencial democrático, aunque se limitara a una figura de segundo orden -los “Asistentes”-. Su convivencia con los órganos electos -“Responsables”, los equipos de comunicación y tecnológico y portavoces con una elevada rotación- podría ser una experiencia política muy interesante.


domingo, 2 de octubre de 2016

El sorteo en política: cómo pensarlo y cómo ponerlo en práctica. Una publicación en acceso libre



En el campo de las humanidades en general, y la filosofía en particular, no estamos habituados a la transferencia de resultados de nuestra investigación. Y, sin embargo, bastantes problemas cotidianos se desarrollan desde supuestos filosóficos inadvertido. Nos pareció que eso sucede específicamente en los problemas que tocan a la participación democrática, asunto sobre el que los grandes filósofos clásicos desarrollaron reflexiones precisas en las que se discutía cómo incentivar la participación, a partir de qué umbral un dispositivo político merecía ser llamado democrático, cuándo, pese a lo que proclama, oligárquico, dónde se fusionan dinámicas de exclusión sutiles unidas a otras de integración que impiden definir con claridad la naturaleza del mentado dispositivo. 
La reflexión filosófica sobre el sorteo se encuentra bien adaptada a ese problema. Tal mecanismo -arracional como explica Oliver Dowlen en el primer ensayo de este libro- de distribución de cargos políticos había ocasionado fuertes discusiones mientras representó un rasgo distintivo de las democracias. La crisis de las democracias representativas ponen de actualidad problemas homólogos a los que ocuparon a un Aristóteles o a un Francesco Guicciardini. Desgraciadamente esa parte de sus obras suele pasar desapercibida en cierta filosofía y ciencia políticas que, preocupadísimas por las generalizaciones que dan boato discursivo a los autores, estiman en poco la discusión de los programas políticos desde los que se piensa. Como si lo segundo, sobre todo en la tradición señalada (y tal vez también en otras...), pudiera clarificarse sin lo primero.
Tras un proceso de inserción prolongada en el terreno político -en un marco que describe bien la teoría de la investigación-acción colaborativa-, Jorge Costa nos propone una reflexión sobre qué resistencias levanta el sorteo, cómo hacer para solventarlas y clarificarlas; lo hace intentando bajar a las mayores precisiones sin perder la claridad expositiva. La unión de reflexión teórica, precisión sociológica y rigor en el análisis de las políticas públicas vuelve su texto una aportación de primer orden. 
Oliver Dowlen, uno de los teóricos importantes contemporáneos sobre el sorteo, nos ofrece -en traducción de José Luis Bellón- un marco teórico desde el que resulta fácil situarse en los debates sobre el sorteo de la ciencia social y la filosofía política actual. En uno y otro texto, el lector se encontrará los problemas similares a los que se plantearon en las primeras democracias porque el tiempo, en el plano del pensamiento, no transcurre con el del calendario. El trabajo de edición ha estado a cargo de Juan José Gómez Gutiérrez.
Esperamos que esta publicación, realizada dentro de un proyecto con escasísima financiación (y cuyo alcance el lector puede juzgar leyendo este blog), ayude a extender tales debates y a mejorar la comprensión de la democracia que queremos -y de por qué para ella sigue siendo necesario la filosofía y la investigación social crítica. Todo aquel que desee discutirla con nosotros nos tiene a su disposición.   

viernes, 3 de junio de 2016

Taller de participación en el Encuentro de confluencias de Pinto Cupsfest






Mañana 4 de junio Jorge Costa Delgado estará en el taller de Participación ciudadana del Encuentro de confluencias en Pinto (Madrid) (http://www.ganemospinto.org/?p=1476)

Aquí tenéis un breve resumen de su intervención:

¿Qué puede aportar el sorteo a la participación ciudadana municipal?

En esta intervención reflexionaré sobre la manera en que puede contribuir la selección de ciudadanos por sorteo a la participación democrática en la política municipal. En primer lugar, haré una breve introducción a la historia política del sorteo: una herramienta democrática con una antiquísima tradición que está viviendo un nuevo impulso. Después, a partir de un modelo de participación que fue aprobado en Podemos Cádiz, plantearé los límites que presentan las formas más usuales de participación en nuestras ciudades (asambleas presenciales, representantes de asociaciones de vecinos y asociaciones sociales, consultas populares…) y veremos qué pueden aportar los distintos usos del sorteo para ampliar la participación y mejorar la calidad de la deliberación y la toma de decisiones. Por último, resumiré brevemente las políticas de participación del Ayuntamiento de Cádiz y, en particular, el recorrido que ha tenido esta propuesta.

domingo, 29 de mayo de 2016

Participación en el XII Congreso Nacional de Sociología

Cuatro miembros de nuestro I+D participarán en el XII Congreso Nacional de Sociología, tres de ellas con intervenciones directamente vinculadas con la temática del proyecto, otro con una discusión epistemológica más general. 
Jorge Costa Delgado intervendrá -como el anterior en el grupo de Sociología Política- sobre "Calidad de la deliberación y división del trabajo en la nueva política"
Adriana Razquin Mangado hablará en Movimientos Sociales, acción colectiva y cambio social sobre "Internet como refugio ante el deterioro democrático de asambleas igualitarias: la disputa por la significación de la lucha".
José Luis Moreno Pestaña hablará en el grupo de Teoría Sociológica sobre "Qué se construye, cuánto y cómo", tema sobre el que ha abierto una discusión en Academia. 

domingo, 17 de enero de 2016

El sorteo en las jornadas sobre participación de Podemos Cádiz


Dentro de nuestro proyecto, tenemos el compromiso de trabajar para dar a conocer los usos y potencialidades del sorteo. En ese sentido, intervendremos en las Jornadas de Participación de Podemos Cádiz.

Este es el programa:

Miércoles 20 de enero
18:00 Jorge Costa Delgado
Un repaso al programa de participación ciudadana para las municipales. ¿Para qué sirve cada herramienta?
19:00 José Luis Moreno Pestaña 
El sorteo, su teoría y sus aplicaciones

Jueves 21 de enero
18:00 Lucía Benítez Eyzaguirre 
Comunicación y participación
19:00 Debate sobre los distintos modelos de participación propuestos en Podemos Cádiz
Manolo Iglesias y Jorge Costa



sábado, 10 de octubre de 2015

Propuesta para implementar procesos de participación ciudadana por sorteo en ayuntamientos



Este documento contiene dos propuestas de participación ciudadana sorteada plenamente viables a nivel municipal a día de hoy en España. Además, contiene una propuesta adicional para reglamentar la participación de asesores en estos procesos. No es mi intención presentar el sorteo como una alternativa radicalmente opuesta a otras formas de participación ciudadana, aunque sí considero que introduce elementos muy valiosos que no están presentes en las asambleas presenciales de libre asistencia, en los procedimientos telemáticos que buscan ampliar el número de participantes sin cuestionar la premisa de la libre asistencia, o en las distintas formas de delegación a través de la elección de representantes, por mencionar los procedimientos más presentes en el debate actual sobre participación ciudadana. La introducción del sorteo en la política municipal debe complementarse con las instituciones y procedimientos ya existentes. Para ello, es necesario pensar muy bien -y esto es una decisión fundamentalmente política, aunque requiera información técnica- para qué puede servir cada herramienta y cómo se pueden orientar las distintas formas de participación ciudadana de manera que se saque lo mejor de ellas.

Las propuestas que aquí presento se centran fundamentalmente en el sorteo, aunque contemplan espacios de participación para los representantes de los partidos políticos presentes en el Ayuntamiento, y para los ciudadanos y asociaciones que libremente deseen participar en las materias de discusión. No se contemplan procedimientos telemáticos salvo en lo que respecta a la difusión de las distintas fases del proceso; aunque sin duda los “consejos deliberativos” y los “jurados ciudadanos” pueden enriquecerse incorporando estas herramientas en su justa medida. Sobre cuál sería esa justa medida, en lo telemático y en otras posibles formas de relación con los partidos políticos y la libre asistencia, no me pronuncio aquí. Tan solo una advertencia de carácter general: muchas de las virtudes del sorteo en la política tienen que ver con el hecho de que incorpora a personas generalmente ausentes (por no decir excluidas) de los espacios sociales donde habitualmente se toman decisiones políticas. Sería un error olvidar que es necesario salvaguardar esta mayoritaria y a la vez frágil forma de participación de la excesiva injerencia de quienes por exceso de motivación y experiencia pueden vaciar de contenido la participación de ciudadanos poco habituados a estos espacios. Así, una cámara que incluyera con las mismas funciones y en los mismos espacios a ciudadanos sorteados y a representantes políticos, a avezados usuarios de las nuevas tecnologías o a abnegados militantes, es difícil que acabara por convertirse en algo más que una nueva manera de legitimar la actual división del trabajo en la política, sin resolver los evidentes problemas que esta plantea en la actualidad.

Enlace a "Propuesta para implementar procesos de participación ciudadana por sorteo en Ayuntamientos"

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martes, 6 de octubre de 2015

Quiénes somos y sobre qué vamos a trabajar: Jorge Costa Delgado


Licenciado en Historia y con un Máster en Estudios Hispánicos en la Universidad de Cádiz, Jorge Costa Delgado está terminando actualmente su tesis doctoral sobre la teoría de las generaciones en Ortega y sus efectos en los campos político e intelectual.
En el curso de su tesis ha realizado dos estancias de investigación en la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón de Madrid, y una estancia en el Centre Européen de Sociologie et de Science Politique, en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París.

Jorge Costa Delgado estudiará la recepción del sorteo en el campo político español y las resistencias a su implantación. Una parte de este trabajo consistirá en comparar los argumentos en relación al sorteo utilizados en la filosofía política a lo largo de la historia con los que aparecen en el debate actual. Para el estudio concreto de ese debate, realizará una investigación etnográfica con el objetivo de, además de estudiar la recepción del sorteo, analizar el papel de los expertos en la política y los efectos de la actual división del trabajo político sobre la participación ciudadana.

Trabajos publicados

“Especialización y crisis de la ciencia en José Ortega y Gasset: universidad, ciencia y sociedad”, en BERMEJO SALAR, CAYUELA SÁNCHEZ et al. (eds.): Umbrales filosóficos. Posicionamientos y perspectivas del pensamiento contemporáneo, Universidad de Murcia, 2011.

“Las nociones de vida y biología en la teoría de las generaciones de Ortega y Gasset”, en Daimon. Revista Internacional de Filosofía, 53, pp. 103-114, 2011. Enlace: http://revistas.um.es/daimon/article/view/151671/133981

“Conflictos entre disidencia política y exigencia intelectual: el caso de José Ortega y Gasset” en M. T. NAVARRETE NAVARRETE y M. SOLER GALLO (eds.): Ay, ¡qué triste es toda la humanidad!, Aracne Editrice, 2013. Pp. 59-66. Enlace: http://asociacionaleph.com/files/actas/ay_que_triste.pdf

“Capital cultural, carrera profesional y trayectoria política en la crisis de la Restauración”, en Revista de Sociología Histórica, 2, 2013. Enlace: http://revistas.um.es/sh/article/view/188961

“El ethos universitario en los filósofos de la generación del 14”, en Isegoría, 52, 2015: 245-265. Enlace:
http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/view/900/900